Yato es un dios de la guerra poco conocido que sueña con tener fama y su propio santuario. Se llama a si mismo "dios Yato" (Yatogami). Aunque en el pasado tenía una pésima reputación, siendo llamado "Dios de la Calamidad" (禍津神 magatsukami?), actualmente hace trabajos de todo tipo para darse a conocer. Se hace llamar también "Dios de las Entregas" (デリバリーゴッド deribarī goddo?) y a menudo pone su propio número de celular en varios lugares públicos por si alguien necesita su ayuda. Por lo general cobra 5 yenes, que es lo que los japoneses suelen dar al rezar en una capilla. Para llamar la atención, lleva un jersey característico y una bufanda. Se ofende cuando alguien menciona que nadie lo conoce o ha oído hablar de él. Cuando su shinki (神器 tesoro divino?) renuncia, queda totalmente desarmado hasta que conoce a Hiyori y Yukine (su nuevo shinki). Parece ser que su verdadero nombre es 'Yaboku', no Yato, y el mismo le fue dado por su padre, pero no lo usa debido a que no quiere tener relación alguna con él. Yato dejó de ser un Dios de la Calamidad porque no le gustaba ser violento, así que los humanos no suelen percatarse de su existencia. Teme ser olvidado, por lo que aprecia la existencia de Hiyori. Desde que acepta el encargo de Hiyori de devolverla a la normalidad, la chica se involucra cada vez más en los asuntos de Yato y Yukine, y llega a salvarlos a ambos de las acciones del propio Yukine. Con el tiempo, Yato aprecia cada vez más a Hiyori, hasta el punto de acosarla y sentir celos por sus interacciones con los demás. En el anime y especialmente en el manga se aprecia cómo desarrolla un interés romántico por Hiyori, aunque en un principio ni él mismo es consciente de esos sentimientos.
Tenés una buena actitud, sin embargo, hay algunos hábitos y comportamientos que están dificultando que el chico que deseas o te desea se acerque más y dé el gran paso. Reforzá las señales cuando alguien te gusta, sentí más confianza en vos mismay demostrale al mundo todo lo que tenés para dar. Salí más, dejá la compu y conectate face to face con chicos reales. Elegí actividades que te hagan sentir cómoda y mostrate como sos. Cuando tu príncipe azul descubra tu nueva vibra, no va a poder evitar sentir el flechazo.♥
Eres romantica y sencual ala vez, TODA UNA FRESA, un beso te lleva a otro y a otro y a otro xD tus labios tienen un color rojo tan provocativo como para no pasar desapersividos... Aunq algunas fresas puedan parecer raras por fuera lo mejor esta dentro de ellas.. Solooo disfruta (:
Eres ardiente y los demás lo saben. En tus ojos se puede ver que estás dispuest@ a entregarte a la pasión en cualquier momento. Derrochas energía en el trabajo, en el amor y en el sexo. Eres el/la amig@ divertid@, el/la que l@s vuelve lok@s pero debes tener cuidado, en ocasiones es mejor tomarse la vida con un poco más de calma.
"Entre el cielo y la tierra". Entre nosotros hay personas “despiertas”, seres de luz humanos, esperando el momento exacto para hacer de su vida su mensaje. No tienen poderes especiales, muestran con el ejemplo cómo el amor es el camino a la libertad y la felicidad. Devi es una de esas personas. Extrovertida, dulce, extremadamente inteligente y sabía por naturaleza, Devi cultiva la amistad como uno de los grandes dones de la humanidad. Es fiel, divertida, simple pero con carácter muy fuerte cada vez que siente que algo “está fuera de su centro”. Tiene sólo 12 años, pero cuando habla todos la escuchan como si tuviera 100.
Eres demasiado reservado, eres un chef experto, no desperdisias la comida nunca, si alguien tiene hambre no dudas en darle aunque sea una migaja de pan, eres muy perceptivo, te enamoras facilmente, eres muy pervertido y naturalmente las mujeres te rechazan bruscamente, cuidas tus manos y te peleas con cualquiera que desperdicie la comida, nunca le harias daño a una dama y fumas demasiado
Eres Mikasa Ackerman... Puede que hayas vivido un pasado no muy agradable, pero intentas superarlo y aferrarte a algo para hacerlo, te gusta tener una motivación para realizar las cosas, y esa motivación es lo que te mueve, sueles persistir en lo que quieres lograr, y aunque paresca que no tienes muchos sentimientos, los tienes bien guardados para quien se los merezca.