Tus amigos te aprecian, no del todo, pero eres uno más. Tu familia, al haber más, te ignoran un poco, pero tienes tus momentos de gloria. Recuerda, aunque sea un día nublado, al levantarte, repetirte a ti mismo "¡Qué buen día hace hoy!". Y, tranquilo que ya vendrán tiempos mejores.
Aprendes rapido, eres veloz para crecer y aprender a hacer nuevas cosas. Sin embargo tiendez a ser agresivo si se te provoca y avecez eres considerado extraño.
Te abrira Jehova su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo,y para bendecir toda obra de tus manos. Y PRESTARAS A MUCHAS NACIONES Y TU NO PEDIRAS PRESTADO!!!! Deuteronomio 28:12.