Un tipo menos imperioso de dragón, que favorece el crecimiento y la expansión óptima. Él puede dejar a un lado su ego por el bien de todos y es menos egoísta y obstinado. Una persona inhibida pero progresiva, que se esfuerza por no ser tan visible como otros dragones hambrientos de poder. Tampoco es que él va a ser etiquetado como el conciliador. Se puede asumir una actitud de esperar y ver, y su ingenio es tan formidable como su fuerza de voluntad.