Alguien, probablemente un ex-amor o un familiar, te asesinará en el futuro. No está claro si merecías morir o no, pero definitivamente tu muerte involucrará un arma de fuego. Te dispararán a quemaropa, en la cabeza o en el pecho, de manera que caerás instantáneamente fulminado. No te preocupes, lo último que verás en este mundo será a tu asesino. Hay altas probabilidades de descanzar en paz, pues todos tus pecados se pasan a tu victimario. Tu familia estará destrozada. No se hará justicia en tu caso.