Tu temperamente es tan leve y temeroso como el de este animal. Te sienten seguro y libre cuando las cosas van bien. Odias los conflictos, y sabes querer. El espiritu de la ardilla te da la fortaleza de la paz, y la lbiertad espiritual.
Tus amigos te aprecian, no del todo, pero eres uno más. Tu familia, al haber más, te ignoran un poco, pero tienes tus momentos de gloria. Recuerda, aunque sea un día nublado, al levantarte, repetirte a ti mismo "¡Qué buen día hace hoy!". Y, tranquilo que ya vendrán tiempos mejores.