Ansías cariño y comprensión, alguien que nunca se marche, que comprenda tu sensibilidad y vea en ti a ese niño triste, roto y torpe que clama por una cuerda para no caer en el abismo.
Eres la nota dulce y armoniosa del viento. Tu presencia no trae nada más que alegría y la calidez de una confianza. Tu esencia reside en la bondad de un corazón incorruptible y una posición incondicional en el lado bueno de la historia.
Tienes una opinión fuerte y un carácter que te permite defenderla, muy pocas personas te han visto realmente colapsar siendo estas de tu círculo más íntimo con el cual también te quitas las máscaras y te permites ser realmente tú
Tu corazón es un altar, todo lo que amas se convierte en sacrificio. Eres resiliente, imperturbable, capaz de soportar tormentas que habrían derribado a otros. Pero dentro de ti hay una vida condenada a ignorar su propia existencia.
Tu alma es un umbral entre la vida y la muerte, tu identidad se desmorona. El sueño te ha sido negado, y cada noche despierto es un descenso más profundo en tu propio vacío. Te desdibujas entre las líneas del tiempo. Ya no sabes quién eres.