Para controlar el miedo al dentista y la ansiedad que tienen algunos pacientes podemos emplear dos técnicas de sedación dental: •Sedación oral: el dentista selecciona el fármaco que se administra por vía oral al paciente mediante una pauta protocolizada. Los más empleados son las benzodiacepinas por sus efectos hipnótico-sedantes y relajantes musculares. •Sedación dental consciente intravenosa: realizada por los médicos anestesistas.