En realidad, no. Nuevos estudios sugieren que el hecho de prenderlas y apagarlas con frecuencia no acorta su vida ni es un derroche de energía. Los focos fluorescentes compactos son, básicamente, versiones ahorradoras de los tubos de luz que antes usábamos en baños. La empresa Osram ofrece ahora un nuevo foco que, dice, puede ser prendido 500.000 veces (91 veces por día durante sus 15 años de vida).