Como reza el título, eres dulce y tierno/a. Tienes el encanto de un peluche y, en general, sueles caerle muy bien a la gente porque admira tu bondad. Sin embargo, tu buena fe a veces te juega malas pasadas porque eres incapaz de ver el lado oscuro de la gente y andar con cuidado. ¡No todo el mundo es bueno!